26-7-2021

El jurado del Basque Culinary World Prize ha decidido distinguir con este galardón en su sexta edición el trabajo del chef onubense Xanty Elías a través de su iniciativa “Los niños se comen el futuro”, que desde 2018 trabaja para incorporar un programa de formación gastronómica en la educación primaria, convencido de la importancia de educar a los más pequeños, que se convertirán en los “consumidores conscientes” del futuro, en los valores de la sostenibilidad, la salud y el respeto a la cultura gastronómica. El programa está activo en unos 80 colegios de Andalucía y en él participan cerca de 15.000 alumnos y alumnas, además de 25 colegios becados de zonas desfavorecidas de la región.

El presidente del jurado y del Consejo Internacional de BCC, Joan Roca, destacó durante la rueda de prensa en la que se anunció el destinatario del galardón el “valor de un cocinero excepcional que trabaja por algo en lo que todos nos sentimos interpelados y que probablemente interpele también a administraciones y gobiernos para que tomen en consideración esa idea de vincular la cocina con la formación general básica de los niños”. Roca habló también del carácter inspirador del proyecto de Xanty Elías, “que se puede realizar en lugares de todo el mundo, adaptándolo a sus culturas, sus herencias culinarias y sus programas formativos”.

Las primeras palabras de Elías tras conocer la noticia fueron de agradecimiento para el equipo de la Fundación Prenauta y de “Los Niños se Comen el Futuro”, así como a los padres y educadores que desde el comienzo apostaron por el proyecto, e hizo hincapié en la importancia de que no se pierda esa transmisión que tradicionalmente se daba de padres y madres a hijos e hijas de la cultura culinaria, influyendo en los niños de entre cinco y doce años, la fase en la que se crea su personalidad y su base de recuerdos y memoria gastronómica. “Para nosotros era fundamental que la gastronomía entrara en los colegios y que se educara desde la complejidad que conllevan las múltiples asignaturas que tiene todo el proyecto para crear no una generación de cocineros, sino de consumidores conscientes”.

Elías comentó que su programa de “Cultura gastronómica” consta de seis asignaturas, una por cada curso de primaria, y para explicar el funcionamiento del tipo de formación transversal a través de recetas por la que apuesta, Elías puso como ejemplo la del gazpacho, con la que los niños pueden formarse en diversas materias. “Aprenden matemáticas contando tomates y pimientos y haciendo operaciones para saber cuánto gazpacho tienen que hacer para cuatro comensales. También practican la letra al aprender a escribir los ingredientes, pueden visitar un huerto y ver cómo crece un tomate y olerlo, también aprender química a través de la fermentación que necesita el pan que va en la receta, aprenden historia y geografía al enterarse de que el tomate vino de Latinoamérica en el siglo XVI…”.

El chef onubense anunció que a partir de septiembre el proyecto se abrirá a nivel nacional y estará presente en todas las comunidades autónomas que quieran participar, adaptando las recetas a las tradiciones culinarias de cada lugar, y recordó que se trata de una iniciativa privada en la que, más allá de la posibilidad de recibir ayudas de instituciones públicas, son los padres, profesores y alumnos los que la hacen viable. “Para nosotros es tremendamente importante crear una serie de herramientas para que el futuro comensal consciente sea el que genere el cambio. Al igual que hemos visto que todas las empresas de coches han empezado a fabricar vehículos eléctricos porque existe una demanda, si todos los clientes son conscientes del alimento que están tomando, las multinacionales de alimentación se pondrán las pilas para cambiar su oferta y poder seguir vendiendo”.

Elías comentó que aún no habían pensado en qué invertirían el dinero del premio. “Nunca lo hemos hecho por dinero, pero casi seguro que lo destinaremos a formar a más niños y sobre todo para crear un tipo de cultura gastronómica que no entienda de clases sociales. Queremos hacer llegar esta formación a todos los colegios que lo necesiten”. También apuntó que este proyecto responde a la filosofía que ha guiado su carrera desde que empezó a cocinar y a trabajar en un sector que, en su opinión, va a renovarse tras la pandemia. “Creo que dejaremos de ser el sector de la hostelería para ser el de la hospitalidad”.

Menciones al trabajo por la equidad, la integración social y el acceso a la comida saludable

Por primera vez desde que se concede este galardón, el jurado decidió otorgar también dos menciones especiales a la brasileña Ana Estrela y a la estadounidense Kia Damon.

A través de proyectos como ORIGENS y Ethnic Cook, Ana Estrela se apoyó en su propia experiencia como inmigrante para trabajar por la integración social y cultural de las personas a través de la gastronomía. Su labor consiste en conseguir que la comida se convierta en hogar y en moneda de cambio para quienes buscan oportunidades en los países a los que se trasladan, donde tienen valiosas tradiciones culinarias que compartir, generando contextos donde esas tradiciones se conozcan y ofreciendo formación y empleo.

Por su parte, Kia Damon se ha significado por su lucha por la equidad y por diversificar los referentes que dan la cara por este sector y visibilizar el talento de grupos normalmente excluidos, impulsando iniciativas como AUXILIO y el trabajo de las mujeres negras y de la comunidad LGBTI en la industria. Elegida por The New York Times como una de las 16 profesionales que más están cambiando la alimentación en Norteamérica, Kia también se dedica a movilizar a su comunidad en torno a las necesidades de lo que se conoce como “desiertos alimentarios”, comunidades por lo general afroamericanas con profundas dificultades para obtener comida saludable. Del mismo modo, participa activamente en debates y ayudas sociales, además de ser una de las editoras de la revista digital Cherry Bomb magazine, centrada en las mujeres de la gastronomía.

Joan Roca señaló que los tres proyectos reconocidos en esta edición están enmarcados “en los valores que en este momento requiere la sociedad, que necesita de esa mirada comprometida que de alguna manera todos quienes se presentan a este premio encarnan”.